Quic's World

Todo es marcha, amigos.

Tuesday, March 21, 2006

El botellón me salvó de la cirrosis

No sé qué intereses espúreos (¿existe esta palabra?) tienen los medios de comunicación para conectar el botellón con la kalle barroka. Esto deduzco yo de la maraña de informaciones y desinformaciones de esta semana con la historia del macrobotellón. Porque en Barcelona, digo yo, que si te pasas toda la semana, como hizo la alcaldía de BCN, diciendo que va a haber una cantidad de policía de la hostia para evitar el botellón, la gente que va a beberse sus temas pacíficamente pasará de ir y los que la quieren montar automáticamente irán a liarla contra la policía, ¿no? Como estrategas no tienen precio, y supongo que lo sabían. Igual les interesaba conectar la terrorífica actividad del botellón con la kalle barroka. Puede ser.

Yo soy de la generación del botellón más pura, de la de los más salvajes con miles de tambores (el cáncer de esta sociedad; hay un grupo punki que se llama Rajando Timbales al que tengo que echar un ojo, porque el nombre se sale) y excesos de todo tipo. Excesos, por cierto, que ya estaban tipificados como delitos (o faltas o lo que fuere): beber y comprar bebida si eres menor, hacer ruido a partir de las mil de la noche, ensuciar... ¿Eso no estaba penado antes de la ley antibotellón? Igual no, y yo no me enteré. Sin embargo, se hizo una ley ad hoc (muy al estilo de este santo país, como la Ley de Partido, como brillantemente la calificó Javier Ortiz) para joder a todo Dios y echarnos en brazos de la cirrosis y la ruina económica.

Porque cuando yo hacía botellón, lo hacía por dos razones: una económica y otra, que yo creo que pesaba más, de salud pública. Porque si tú te comprabas tu botellita te asegurabas que lo que bebías no era ácido sulfúrico. Ahora pagas seis euros con una normalidad absoluta por brebajes con los que desatascar sumideros. Y antes con mil pelas te agarrabas tu sano y saludable trozo callejero y, en mi caso, educado y limpio. Haríamos nuestro ruido excelso (nunca un puto tambor, ¡nunca!) y alguna vez dejaríamos todo por el medio, pero no montábamos un pollo delictivo. Y, sobre todo, nos salvábamos de una cirrosis segura.

Ahora vas por el Dosde y te encuentras a los maderos echándose un rondo, que les falta sacar un balón o unas cartas, mientras que a dos calles te puede violar un elefante y no se enteran porque están apatrullando el botellón. En fin...

Anoche escuché unas declaraciones de Pilar Cernuda, ama de casa metida a periodista, en las que decía (no es literal pero casi) que: A) "Los botellones acaban con discusiones, peleas... ¡y hasta muertos!" y B) PLAY ATENTION AL COMENTARIO CIENTÍFICO QUE SE MARCA LA "PERIODISTA VERAZ": "Casi la mitad de los jóvenes que hacen botellón acaban en coma etílico".

Pues eso, que por alguna razón que se me escapa hay una campaña orquestada contra una actividad que marcó mi adolescencia y prejuventud y a la que tengo cariño. Y si soy un txiko de la gasolina, pues vale. "¡Gora el botellón!"

El Mundo de Quic, el Mundo de Quic. Marcha marcha, es genial.

11 Comments:

Blogger ATT said...

Y no te olvides de aquél estupendo ¿periodista? de ¿Telemadrid? que le pregunta a la reportera de calle de turno: ¿cuántos jóvenes resguardados en el alcoholismo han salido pese al chaparrón?
De flipar...

4:29 AM  
Blogger Quic said...

Periodista de Telemadrid, pero creo que dijo "refugiados en el alcohol", ¿no? Impresionante de todas todas. Y dijo, ahora que recuerdo, "esa fiesta de exaltación del alcoholismo" que es el botellón. Guau.

4:32 AM  
Blogger Leokadi said...

Pues para tener algo que ver con la kalle barroka por estos lares está teniendo bastante poco éxito la movida esa del macrobotellón, el otro día en Vitoria ni 300 personas dicen que hubo, vamos que cualquier finde se junta más gente en la plaza de las brullerías, será pq. por aquí de toda la vida se ha dicho "hacer litros" y no eso del "botellón".

5:42 AM  
Anonymous sue said...

Pilar Cernuda, qué gran rigor. La mitad, en coma etílico. ¿Sabe esta buena señora qué cojones es un coma etílico? Y lo más jodido es que todos estos que se escandalizan por el botellón desde las atalayas mediáticas luego te tumban bebiendo cubatas (servidora incluida, jejeje).

7:24 AM  
Blogger El Profesional said...

en mis tiemps lejanos era pillar unos litros.. ayyy esa célebre litrona tb vilipendiada por los piriolistos y los mass media (q nunca sé muy bien q significa pero mola meterlo en una frase)...
En nuestros tiempos era un rito iniciático q terminaba en la heroina pasando por esos porros del infierno!!!!

A cada generación lo suyo. La cosa es impedir la solución en lugar de solucionar el problema.
En Granada pusieron unas carpas, unos baños, lo organizaron todo entre el ayuntamiento (creo) y cruzcampo (tb creo) en una zona donde no molestaban a nadie. Resultado: 0 incidentes y una fiesta divertida para los q acudieron.

11:23 AM  
Blogger noviocadaver said...

no sé por qué tanta historia con el botellón, joer, beber se ha bebido siempre y el ser más o menos vándalo depende de otras cosas.. para declaraciones las del obispo Blázquez ecreo q es el de Madrid, que dijo que más de un millón de jóvenes se acostaban todos los fines de semana a las 7 de la mañana, que qué hacían hasta esas horas... me pregnto de dónde sacará esas estadísticas el obispo o es que les ha visto o qué...

12:48 PM  
Blogger Haters said...

Yo he sido un auténtico pijo del botellón. Además de comenzar muy, muy tarde (18 años), siempre nos reuníamos en el piso de un colega cuyos padres no estaban hasta las once de la noche o así. El caso es que llegábamos a las seis, preparábamos cocktails, poníamos a los Monty Python y buena música y echábamos una partida de poker usando miel pops como fichas. Inolvidable pero con el inconveniente de q no había tías. ¿Solución? irse a jugar al kinito cerdo a un bareto de mala muerte: el Hong Kong. De eso hablaré próximamente en allhaters.

3:25 PM  
Blogger Errado said...

Espurio.

12:04 AM  
Anonymous Gato said...

Maldita sea, se me ha adelantado Errado. Espurio. Aunque parezca mentira, me lo dijo el profe de Lenguajes y Gramáticas. Es lo que tenía mi carrera, que nos enseñaban estas cosas.
Por cierto, si hubieras sido un genuino botellonero de la kale borrika (sic) de tu generación, lo hubieras hecho por el condicionante económico más que por el otro, que por aquellos lares el garrafón sólo se usa para guardar el vino.

12:44 AM  
Anonymous Syl said...

Al final va a tener razón NETT, Gato. Cada día te pareces más a Errado.

3:04 AM  
Blogger Chasky said...

Pues yo era de los tuyos, de los que hacían el botellón desde las 6 de la tarde, y nevara, lloviera o hiciera un calor de justicia.

11:21 AM  

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