Quic's World

Todo es marcha, amigos.

Friday, December 16, 2005

Las cintas

El tiempo pasa que es una barbaridad. Es la puta verdad. Servidora tiene un sobrino de 17 años que vive auténticamente en otra civilización. En la de los tangas, los móviles, la Play, los euros y el Emule. Cosas todas ellas de las que yo carecía a su edad.

Anoche estuvimos Copycat, Arbusto (ambos duermen en un zulo en mi casa), Barry el Hater, Sue, su santo & me tomándola en El Carajillo después de que, como ya es costumbre, llegásemos cuando El Naranja -que parece un ministerio de lo restringido que tiene los horarios- estaba en proceso de cierre. No sé cómo ni por qué salió la típica conversación del salto generacional, de lo mucho que deben follar los protoadolescentes de hoy y lo poco que lo hacíamos nosotros, y lo mucho que han cambiado las cosas en 10 años. Y a mí se me ocurrió que el objeto que define a mi generación, al margen de cuestiones musicales o televisivas, es la cinta.

Sí, amigos: las cintas de cassette. Esos objetos a todas luces hoy retro a más no poder, esos vehículos de música pirata grabada a tiempo real (¡o a doble en casos de cadena de primeras marcas!). Esa disyuntiva de si comprar una cinta de 60 o no, porque las de 90 jodían el walkman (¿os acordais de la revolución del autoreverse? ¿Dónde quedó el término "doble pletina"?), esa liturgia de apuntar las canciones en esas minúsculas líneas en las que mi letruja no se entendía jamás. Esa gente que se afanaba en decorar las cintas con colorines y pegando las pegatinas esas que venían en las TDK: que si una estrella, que si un coche, que si un corazón.

Es acojonante cómo la gente que me rodeaba en esa conversación ponía la típica cara de "jo-tío-es-verdad" cuando hablé de las pegatinas. Es una cosa tan lejana, ¿verdad? Pues no hace ni ocho años, o quizá ni siete, que yo dejé de grabar cintas como vehículo habitual de pasar música. Ahora hago unos ejercicios retro de este tipo porque el radiocassette del coche de CPNB es de cinta, pero un objeto que centró nuestra cultura musical hace no tanto anoche nos parecía una reliquia tipo el peinado de Rita Irasema.

Bah, me ha salido un texto medio friki medio melancólico. Ya lo siento, amigos, pero es lo que hay.

El Mundo de Quic, el Mundo de Quic. Marcha marcha, es genial.

1 Comments:

Blogger ma´heona´e said...

Casualmente hace dos días compré y grabé una cinta para el coche. Pero hacía AÑOS que no lo hacía. Y lo cierto es que me parecía que estaba retrocediendo a la edad de piedra...

Y no usé ninguna pegatina, aunque me dieron ganas, jaja.

11:50 AM  

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